martes, 3 de noviembre de 2020

Kraken

De A.L.A.




Siempre se ha contado la historia del Kraken que destruye barcos, pero nunca nadie ha contado porque lo hace, que obtiene el majestuoso señor de las profundidades de unos barcos hechos de palitos de madera que entre sus gigantescos tentáculos se rompen como si fueran de papel, pues bueno esto es lo que pasó…

 

Primero comencemos por corregir la forma en la que lo describen, era un pulpo gigante, enorme pero hermoso, su piel era de un rojo escarlata con matices de naranja cerca de su cabeza, el rojo escarlata se oscurecía hasta tornarse negro en la punta de sus tentáculos sus ventosas eran azul zafiro.

 

Esta historia comienza una tarde de verano cuando las aguas del mar toman unas cálidas temperaturas nuestro hermoso gigante decidió nadar en la superficie, mientras observaba el cielo, los rayos del sol sobre su piel, se sentía el ser más feliz del mundo ignorante del dolor, angustia y miedo que llenaban la vida de nosotros los humanos. Todo estaba en silencio hasta que un barco navegante se acerco haciendo salpicar el agua, inmediatamente se sumergió lo suficiente para evitar chocar con el, ya que nunca le gusto estar cerca de los humano, aunque no por eso no admirara su capacidad creativa por eso vivía en la ruta comercial más popular de la zona, le encantaba apreciar los barcos, sus líneas y movimientos sin ser percibido, nadaba junto con ellos hasta que se aburría o se acercaban al puerto. 

 

Mientras seguía con la mirada la orilla del barco se topo con la mujer más hermosa que él nunca ha visto jamás, su cabello negro ondulaba en el viento, su piel almendrada brillaba con los rayos del sol, la visión de este ángel lo atrajo hacia la superficie, tan encantado estaba, que se olvido que entre él y su adoración se encontraba el barco, al chocar contra el barco se despertó de su ensoñación, el barco se sacudió, la hermosa mujer se tropezó y miro hacia el agua y ahí por primera vez sus ojos se encontraron, la fuerza e intensidad de la mirada de esa mujer le sorprendió tanto, que no pudo menos que huir. Nunca había tenido miedo, pero ahora temía que nunca en su vida la volvería a ver. 

 

Después de la conmoción dentro del barco, ella regreso a su camerino, el kraken la siguió con la mirada hasta que la perdió de vista, ella seguí observando el agua con anhelo como si acabara de perder dentro de ella el objeto más valioso de su vida, pero con temor de ser arrastrada por el deseo de encontrar, lo que no sabía que necesitaba, en ese mar de misterios y…¿monstruos? , después de unos minutos de ensimismamiento nuestro gigante decidió que tendría que descubrir el destino del barco, necesitaba volver a verla, así que eso hizo, después de unas cuantas horas nadando y constantemente asomándose por fuera del agua sin ser visto para poder ver esa hermosa cara de nuevo pero nuestra mujer no volvió a acercarse a la barandilla.

 

Llegaron al puerto, todos los pasajeros bajaron, la última persona en bajar fue ella, llevaba puesto un vestido color crema que hacía resaltar su hermosura, la sigo con la vista hasta que la perdió entre la multitud y las calles de la ciudad. 

Esa noche no pudo dormir pensando en una solución para el predicamento en que se encontraba, así pasó dos días y sus noches hasta que… encontró la respuesta 

-¡Iré a verlo! Él debe poder hacerlo yo se que sí-

Cuando partió solo les pidió a los dioses que por favor no permitieran que se fuera de esa ciudad, si se iba, él ya jamás la encontraría, viajo kilómetros lejos de su hogar, hasta que llego al castillo, en la sala del trono se encontraba el dios de las profundidades, el hermano del dios de dioses, POSEIDÓN, finalmente logro que hablará con él en privado.

Tengo un favor que pedirte, mi señor, pero primero necesito que sepas que si me lo niegas me moriré y mi única esperanza eres tú-

Consternado el dios contestó -Dime que ocurre, que puede hacer tu señor por ti- 

Necesito que me conviertas en hombre solo por unos días, por favor, necesito ver a alguien-

El dios sorprendido por la petición, y sabiendo la aberración del kraken por los humanos no pudo menos que pensar que realmente era una emergencia, así que le concedió su petición.

-Cuando la primera luz de la mañana toque el mar serás humano y lo serás hasta que la luz de la mañana del octavo día toque las agua- 

-Te recomiendo que estés cerca de la orilla cuando eso pase, porque si mueres siendo humano morirás de verdad-

-Muchas gracias, mi señor estaré en deuda para siempre- 

El kraken partió y nado lo más rápido que pudo, llego justo a tiempo a una orilla fuera del pueblo cuando la aurora toco el agua, se convirtió en un joven tan blanco como la luz, con el cabello rojo escarlata y los ojos azul zafiro. Miro con asombro su manos y los pequeños dedos que tenían, al comenzar a caminar tambaleo y cayó varias veces hasta que logro mantener elequilibrio, él sabía que los humanos usaban telas para cubrir sus cuerpos sabía que no era normal estar desnudo así que aun en la oscuridad de la mañana logro robar unas ropas que se encontraban colgadas fuera de una casa. 

 

Busco el barco en donde había visto a la bella mujer, pregunto si alguien sabía donde estaba esa bella mujer la describió junto con sus ropas estuvo así vagando durante todo el día, hasta que alguien supo decirle el nombre, pero no su paradero, se llamaba Luisa… Ese nombre hizo eco en su mente toda la noche y todo el segundo día, con el nombre, regreso al puerto pregunto de nuevo, solo que a su descripción agrego el nombre y un señor con recelo le dijo la dirección la muchacha dudo al principio, pero al ver que era un joven bien parecido no podría tener malas intenciones. 

 

Corrió, cuando llego a la puerta se detuvo en seco, empezó a sudar y le temblaban las manos, las piernas le flaquearon retrocedió, pero justo en ese momento abrieron la puerta y ahí estaba ella mirándolo con esos ojos de mirada intensa, retrocedió dos pasos y cayo de espaldas al suelo. Luisa se hincó lo tomo de la mano y ayudo a levantarse, al verlo tan sudado creyó que estaba enfermo, lo llevo dentro, lo sentó frente a la mesa y la sirvienta le trajo agua, él seguía con la mirada baja no quería ver esos ojos, que lo hacían sentirse el ser más minúsculo de todo el océano. Tomo una silla y se sentó frente a él, levanto su cara y con un paño frío le seco el sudor, él levanto la mirada y cuando se cruzaron sus miradas. La mano de Luisa se detuvo se quedaron viendo por unos minutos, pero para ellos fue una eternidad. Ella rompió el silencio 

-Me llamo Luisa ¿Cómo te llamas? - Dudo por un momento en decir su nombre real, pero lo dijo -Me llamo Kraken- 

-Extraño nombre, pero bonito- dijo ella sonriendo

Ambos sonrieron, ella lo invito a comer, él se quedo, hablaron y hablaron por horas, de todo y de nada, reían y cantaban ella le mostro sus piezas favoritas, el tiempo parecía no avanzar hasta que el reloj dio las 12 de la noche 

- ¡Wow! Qué rápido pasa el tiempo, no puede ser- 

-Creo que ya es hora de que el joven se retire- dijo la sirvienta, indicando la puerta

-Claro, claro ¡Fue una velada maravillosa, pero ya es tarde y debo descansar- 

Él sin saber porque si se la habían pasado también no podía quedarse. Luisa lo acompaño a la puerta, cuando estaba a punto de cerrarla, él dijo 

- ¿Será posible que mañana regrese? -pregunto entusiasmado

-No, creo que se conveniente- dijo ella mientras que la mirada de él se volvía triste 

-Pero podríamos ir al parque, como a las 4 estaría bien- dijo con alegría, él se alegro tomo su mano y la beso, ella se sonrojo. 

Se fue como el hombre/animal más feliz del mundo.

Sus días juntos continuaron así comiendo juntos, caminando en el parque o cerca del puerto admirando el mar. Hasta que al sexto día decidió que debía decirle la verdad

-Luisa mi tiempo contigo ha sido maravilloso es lo único que le da sentido a mi existencia, pero yo no soy lo que parezco ser- dijo él viendo así el horizonte donde el cielo y el mar se juntan. 

-Soy… un…- No pudo terminar la frase porque ella lo tomo de la mano y le dijo -n¿Eres el pulpo que vi en el mar, cierto? –

Asombrado asintió con la cabeza - ¿Cómo lo sabías? - 

-Como esos ojos que tienes no hay dos en el mundo- dijo guiñando un ojo -. A parte nadie camina tan raro-dijo ella riendo, ambos rieron.

La tomo en sus brazos la abrazo y la beso. Le explico que dentro de dos días volvería a su forma real. 

- ¿Te casarías conmigo? - dijo mientras se hincaba. 

-Claro que sí- dijo ella sin dudarlo por un momento 

-El anillo te lo daré dentro de tres días al amanecer, irás en un bote y ahí te entregaré mi vida-dijo mientras apuntaba con un dedo al centro del mar. Ella asintió y lo abrazo con fuerza, 

Al día siguiente fueron ante el padre y solicitaron ser casados de inmediato ya que él partiría a un viaje a tierras lejanas. Se casaron con anillos de papel que ella había hecho la noche anterior. Pasaron su ultimo día juntos bailando y cantando en su casa, vieron el atardecer desde el puerto. Durmieron como esposo y esposa, y cuando el amanecer se acercaba, fueron juntos a la misma orilla donde él se había vuelto humano, donde le pido matrimonio esa orilla sería su despedida. 

- ¡Te amo! - ambos dijeron mientras se abrazaban con fuerza, lloraron y se dieron el último beso.

- ¡Ven mañana! -dijo él mientras se adentraba en las aguas

- ¡Vendré todos los días! - dijo ella sonriendo y con los ojos llenos de lagrimas

- ¡Recuerda que con el anillo tu serás mi dueña! - grito antes de sumergirse 

Los rayos del sol tocaron su blanca espalda y sus pies al sumergirse ya no eran pies… eran sus tentáculos. 

Esa noche forjo el anillo que sería su maestro, lo hizo con su sangre y arena de su hogar ancestral, calentadas en la lava de los volcanes submarinos, le inserto una piedra preciosa que encontró de un barco que naufrago.

Al día siguiente antes del amanecer ella remo hasta el lugar indicado, un tentáculo negro y rojo escarlata emergió del agua, le entrego un anillo azul como el mar con pequeños puntos brillosos y una piedra azul zafiro en el centro, ella sin dudarlo se lo puso sobre el anillo de papel. Cuando los rayos de la aurora lo tocaron brillo con una intensidad tal que parecía una estrella, se asomo al agua y ahí estaba su hermoso y perfecto gigante, extendió su mano hacia el agua, él emergió y pudo tocar la piel verdadera de su amor, era tan suave que parecía de terciopelo. 

Todas las mañanas ella asistía al lugar de encuentro sin falta nunca tarde, él la esperaba ansioso, ella le contaba todo lo que hacía y quería hacer, él escuchaba atentamente. Claro esta que él no podía intervenir, pero ella le hacía preguntas y él respondía sí o no con su tentáculo. Claro que había momentos donde él tomaba el pequeño barco que contenía su vida y lo hacia girar o lo arrastraba durante unos metros para soltarla y regresarlo a su lugar, a veces para saludarla la salpicaba con un poco de agua. 

Su vida transcurrió de esta manera durante dos meses, hasta que un día ella llego más feliz que de costumbre y le pregunto

- ¿Sabes que es un embarazo? - él contesto que sí, -Bueno pues… ¡estoy embarazada!

El barco se sacudió tan fuerte que se volteo y ella cayó al agua. Ella reía mientras que con gran delicadeza esos enormes tentáculos la sujetaron fuera del agua mientras volteaban el barco.

 

Pero esto no es un cuento de hadas… Todo era perfecto hasta que durante una semana ella no acudió a su cita matutina, él se preocupo tanto que regresó con Poseidón y le pidió que por favor le permitiera ser hombre por un día solamente, el Dios acepto ya que nunca lo había visto tan triste y preocupado. Cuando los rayos del sol tocaron la tierra el ya estaba en la arena, tomo las primeras ropas que encontró fuera de una casa, corrió a la casa de su amada, pero para su sorpresa la encontró vacía sin vida dentro, forzó la puerta, entro y estaba tan vacía como se veía por fuera, se desplomo en el suelo llorando hasta que la sirvienta se acerco desde el fondo de la casa. 

- ¿Quién es? - 

- ¡¿Sabe que fue de la joven que vivía en esta casa, Luisa?! ¡Es mi esposa! - dijo sollozando 

- ¡Señor! Siento mucho ser yo quien tenga que darte las malas noticias, pero… unos piratas se la llevaron en un barco hace una semana- dijo la sirvienta bajando la mirada 

- ¡¿Qué?! – dijo el preocupado al borde de la locura.

-Unos piratas, hay veces que durante las noches llegan y roban las tiendas del puerto, pero por desgracia ella pasaba por ahí… regresaba del mar, la vieron y se la llevaron, ella lucho tanto que… su anillo de matrimonio se cayo… Nadie sabe a donde fueron- dijo mientras le entrega el hermoso anillo azul.

Lo tomo y salió corriendo de la casa llego al mar y maldijo a los dioses por permitir que se llevarán a su amada, espero todo el día y toda la noche ahí sentado en la arena jugando con el anillo entre sus dedos justo cuando la aurora tocaba el agua se dio cuenta que la culpa no era de los dioses si no de la maldad en los corazones de los hombres. 

Así es como nace el monstruo marino más temido de los tiempos, a partir de ese momento todo barco que veía era tomado dentro de sus tentáculos y destruido vago por los 7 mares con la esperanza que en uno de esos barcos que el destruía se encontraría el amor de su vida.

Se dice que el anillo sigue esperando el regreso de su creador y que quien tenga el anillo contralará el corazón del titán de los mares…



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